Desde la edición de 1968 del Sistema de Clasificación DSM-II hasta la edición DSM-IV de 1994, casi se han duplicado el número de trastornos mentales recogidos pasando de 192 a más de 350 (pág. 47). ¿Hay ahora más problemas mentales que antes?, ¿están mejor definidos que hace 26 años?, ¿a qué se debe tal proliferación?. Este libro intenta aclarar esto y denunciar que los intereses y ambiciones personales de quienes han llevado a cabo estos manuales, junto con los propios intereses de la industria farmacéutica, son la causa de tal proliferación.
Se expone el caso de la timidez, es decir cómo un comportamiento considerado normal o cotidiano llega a incluirse en el DSM como Fobia Social, pasando antes por el diagnóstico de trastorno de personalidad esquiva. Pero también se ponen ejemplos de otros diagnósticos, como el pánico. El laboratorio Upjohn crea Xanax (Alprazolam) y financia un congreso sobre el trastorno de pánico con el único interés del “dinero”, según reconocen los organizadores (pág. 82). Hasta ese momento no existía tal trastorno, ya que como defendieron algunos especialistas, el pánico en sí mismo no es algo distintivo de ningún síndrome de ansiedad. Al consenso se llegó a base de dejar fuera a los disidentes. También describe cómo se pasa de incluir los trastornos de personalidad introvertida a trastornos de personalidad esquizoide. De cómo el grupo de trabajo del DSM origina siete nuevos trastornos de ansiedad, etc.
Pero no solo trata de cómo se crean trastornos mentales, sino también cómo y quién los trata. Del uso de la publicidad como: “si eres un tímido es que eres un enfermo”, de las “pastillas de la felicidad”, del interés de abarcar cuanta más población mejor, independientemente de la eficacia de estos tratamientos.
El libro está dividido en 7 capítulos. En el capítulo 1 se analiza la evolución histórica del término ansiedad y más específicamente, de la fobia social. Se describen estos trastornos desde la cultura griega hasta nuestros días con los sistemas de clasificación CIE y DSM. En el capítulo 2 se expone parte de la historia de la psiquiatría más reciente, con la descripción de la elaboración del DSM-III y un personaje responsable de todo ello, el Dr. Robert Spitzer. El capítulo 3 se dedica a analizar cómo la timidez se convierte en una enfermedad mental, y se presentan pruebas (cartas de los responsables, con sus replicas y contrarreplicas) de cómo se llevó esto a cabo. El capítulo 4 trata de las campañas de publicidad que venden la enfermedad y el producto que la sana. En el capítulo 5 se exponen los dañinos efectos de retirada o rebote del tratamiento farmacológico publicitado. Además, se analizan explicaciones de la ansiedad alternativas a la neuroquímica, como la de Freud o como la cognitivo-conductual. El capítulo 6, con el título de “llega la reacción: la nación Prozac se rebela”, describe las publicaciones contrarias e irónicas al intento de diagnosticar cualquier comportamiento cotidiano e incluso clínico. Finalmente, en el capítulo 7 se plantean cuáles serán las próximas enfermedades (Apatía, Trastorno Explosivo Intermitente) y las posibilidades de cambio que tiene todo esto.
El autor ha recibido el premio “Prescrire 2010” por la publicación de este libro en la revista francesa del mismo nombre. Esta revista se dedica, entre otras cosas, a denunciar y estudiar de forma independiente la eficacia y los efectos secundarios de los fármacos.
En general, el libro trata de la historia reciente de la psiquiatría centrada especialmente en la elaboración de los últimos manuales del sistema DSM. El autor tuvo acceso a todos los archivos de correspondencia, votos y documentos de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) para elaborar este trabajo. Es un libro valiente que expone los intereses que han existido para trasformar un problema cotidiano en un Trastorno Mental, o mejor, trata de: “la invención de trastornos mentales” , usando el título de otro libro (González Pardo y Pérez Álvarez, 2007).
Referencias:
González Pardo, H. y Pérez Álvarez, M. (2007). La invención de trastornos mentales. Madrid: Alianza Editorial.
http://www.zimerman.es/Site/La_Timidez.html
OTRAS REFERENCIAS
Una entrevista con el autor del libro.
Comentarios del lector: me parece importante que las personas, comunes y corrientes estemos al tanto de cómo somos vistos por los mercenarios de la industria farmacéutica; es importante que la sociedad, la escuela y la familia comprendamos que de músicos, poetas y locos, todos tenemos un poco. ¿Por qué ir contra la naturaleza humana?
Respuesta (Julio Varela): Estoy totalmente de acuerdo contigo: la farmacéutica tiene una fachada de "ayuda a la humanidad" cuando en realidad lo que persiguen es el inventar enfermedades por doquier. Y cuidado, lo mismo pasa con las computadoras. A los genios del cómputo -encabezados por Bill Gates- lo que les interesa es mejorar sus productos (más eficientes, más accesibles, mejor conectados, más "amigables", más deteriorables, etc.) NO les preocupa el interés por el conocimiento. Facebook, sonico, myspace, twitter, etc, sirven para perder el tiempo durante muchas horas, distraer a las personas con la cotidianeidad de otros, depender de la compra de nuevos dispositivos, y, cuidado¡ se han vuelto espacios que facilitan el espionaje, secuestro, chantaje, etc. Otro fenómeno, que no puedo fundamentar con datos sólidos es el daño endémico en la atención de los niños y adolescentes. Las aulas están llenas de alumnos con graves problemas atencionales.
Entre la farmacéutica, la cibertecnología y los transgénicos la humanidad está escribiendo lamentables páginas de su historia. Estoy seguro que en un lapso no mayor a diez años estaremos lamentando el uso de los microhornos, de los teléfonos móviles y...¿vendrá Superman a salvarnos? ¿será Batman? Está visto que los políticos no lo harán.