La publicación de este libro ha traído tras de sí una fuerte polémica. Especialmente por la reacción de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría hacia los autores, tachando a éstos de inmorales, frívolos e ignorantes. La controversia puede ser revisada a través de Internet para quienes estén interesados (www.portalsaludmental.com). El libro no ha pasado desapercibido teniendo una fuerte repercusión en la profesión clínica y en los medios de comunicación.
Lo que plantea no es que no existan los trastornos mentales sino cómo llegan a existir y tampoco en ningún momento, se niega el sufrimiento de los pacientes. Sino todo lo contrario, los clientes sufren y de hecho, el problema es que no quieren sufrir y paradójicamente sufren más. Tienen una idea preconcebida sobre qué les ocurre y cómo hay que solucionarlo, basada en la cultura clínica que a todos nos impregna. Entre otras cosas este texto denuncia, de forma valiente, de dónde surge esta cultura clínica o mejor esa información sobre los trastornos y sus tratamientos tanto farmacológicos como psicológicos.
Esta culturización e invención de trastornos proviene de las prácticas clínicas, es decir de dos contextos y de dos actores (pág. 82). Del contexto clínico con sus dos actores: el paciente y el clínico. Y ambos envueltos por el contexto extra-clínico, por la cultura psicopatológica. Es decir, del marketing de la industria farmacéutica, la investigación científica, de la política sanitaria, amplificado por los medios de comunicación.
La clave está en cómo se hacen pasar los problemas psicológicos como enfermedades médicas. Estos problemas psicológicos no son otra cosa que problemas de la vida como: fracasos, conflictos, decepciones, pérdidas, agobios, dificultades, etc. y lo que las personas hacen para solucionarlos. Es decir, el problema es la Psicopatologización de la vida cotidiana. Trasformando los problemas cotidianos en enfermedades mentales.
El libro se divide en tres bloques o partes: 1) El desenmascaramiento de la Psiquiatría y de la Psicología Clínica; 2) Psicofarmacología: Estado de la cuestión, y 3) Tratamientos Psicológicos: estado de la cuestión. En la primera parte expone propiamente la invención de trastornos mentales. En un capitulo inicial habla del “efecto Charcot” como el fenómeno según el cual el clínico encuentra lo que él mismo propaga. En un segundo capítulo se habla del Marketing de medicamentos y de los trastornos, en el que se describen las formas de propaganda utilizadas. El capítulo tercero describe ejemplos de invención de trastornos mentales: el trastorno de estrés postraumático, cómo la depresión ha llegado a ser una epidemia, la fobia social, el pánico, la diferencia del pronóstico de la esquizofrenia según el desarrollo de los países. La segunda parte analiza el estado de la cuestión de la Psicofarmacología. En el capítulo cuarto habla precisamente de la historia de los psicofármacos y del descubrimiento azaroso de los mismos. El quinto capítulo, examina si realmente se sabe cómo funcionan los psicofármacos, su eficacia y los efectos secundarios que presentan. El siguiente capítulo plantea los métodos de investigar en psicofarmacología, (de los modelos animales a los ensayos clínicos) y sus limitaciones. En el capítulo 7 se examinan la veracidad de las bases biológicas de los trastornos mentales. Es en el capítulo 8 donde se denuncia qué muestra en realidad la neuroimagen. En la tercera parte se analiza el estado de la cuestión de los tratamientos psicológicos. En el capítulo 9, se describe qué es un tratamiento psicológico, quién lo hace y su eficacia. En los siguientes capítulos se exponen y valoran los diferentes tratamientos: Psicoanálisis, Psicoterapia Fenomenológica y Existencial, Psicoterapia centrada en la persona y Existencial, Terapia de Conducta y Cognitivo-conductual y Terapias de Familia. El capítulo 15, se dedica a examinar la eficacia de la combinación de terapia y fármaco. Finalmente, se hace una conclusión y resumen de todo lo anterior, y se propone el modelo contextual como una alternativa veraz al problema.
Como se puede observar, no es una mera crítica al modelo médico psiquiátrico de enfermedad mental, se analizan además, otras formas de tratamiento, y en general se expone el estado de la cuestión de la Salud Mental. Usando una de las últimas frases del libro, “la cuestión no es Psicología contra Psiquiatría, sino la perspectiva contextual de los trastornos mentales frente a la perspectiva médica de éstos, sea psiquiátrica o psicológica”
Este sistema cultural sobre la psicopatología y el tratamiento en general, nos atrapa y nos envuelve. Nos dice a gritos que debemos eliminar el sufrimiento humano, pues supone que es lo contrario al bienestar psicológico. Esto nos lleva directamente al control de las emociones y preocupaciones y pensamientos como objetivo. Pero el sufrimiento es una característica de la vida humana y el control de las emociones y del pensamiento produce efectos contraproducentes de forma paradójica.
En cuanto a las críticas dirigidas por los foros psiquiátricos hacia los autores como ignorantes (según el diccionario de la RAE: falta de ciencia, de letras y de noticias), frívolos (ligero, superficial e incluso sensual), e inmorales (lo que se opone a la moral o a las buenas costumbres), creo que está todo dicho.
Desde mi punto de vista es un libro de lectura imprescindible para cualquier clínico. Me gustaría terminar con la primera frase del libro: “El tema de este libro es, en primera instancia, el desenmascaramiento de las prácticas clínicas, tanto de la Psiquiatría como de la Psicología, por medio de las cuales se inventan los trastornos mentales”.
Otros enlaces y comentarios sobre el libro
http://www.infocop.es/view_article.asp?id=2980
http://www.cop.es/infocop/pdf/1553.pdf
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1846_52_586034__Opinion-Sobre-invencion-trastornos-mentales